Así comienza el libro...

El perro. Fue con él con el que empezó todo. Si no hubiera visto al perro solitario quizá no habría ocurrido nada. Nada de lo que después se convirtió en algo tan importante que cambió todo. Nada de lo que primero fue emocionante y luego espantoso. Todo empezó con el perro. El perro solitario que había visto aquella noche del invierno pasado cuando se había despertado de repente, se había levantado de la cama y se había sentado en la especie de hornacina donde estaba la ventana. Por qué se había despertado en mitad de la noche era algo que no sabía. ¿Habría soñado tal vez?

martes, 10 de abril de 2007

Actividad 4. De Leonardo da Vinci a la Estrella del Sur

14. ¿Qué es un cuaderno de bitácora? Comenta el fragmento siguiente.


"La búsqueda del perro que corría hacia una estrella empezó el día 8 de marzo de 1956. Buen tiempo. Cielo despejado. 4 grados bajo cero. Refrescó hacia el atardecer”. Lee lo que acaba de escribir y tiene la sensación de que ha empezado la aventura. La lleva dentro. Cuando uno lleva la aventura dentro, lo importante es sólo lo que está delante, piensa. Justo como en el barco Celestine. (Página 37)

15. Busca información sobre Leonardo da Vinci y trata de explicar por qué es el ídolo de Ture.


Encima de la cama hay un gran cuadro. Representa a un hombre con una barba larga y la cabeza casi sin pelo. A Joel le parece que semeja a alguno de los viejos sacerdotes que cuelgan en la sacristía de la iglesia.
-¿Quién es? –pregunta, pero inmediatamente se arrepiente. ¿Tal vez sea alguien que él debería saber quién es?
-Leonardo –dice Ture-. El gran Leonardo da Vinci. ¡Es mi ídolo!
(Página 82)

16. Busca información sobre la ONU y después haz escribe una breve exposición sobre el tema.


-Yo tal vez sea ingeniero –dice Ture-. O si no trabajaré en la ONU. Joel sólo tiene una vaga idea de lo que es la ONU. Un sitio donde las personas pronuncian discursos unos para otros. Pero no pregunta. Tendré que ir a consultar a la biblioteca, piensa. Leonardo da Vinci y ONU. (Página 83)

17. Joel es un gran observador de las estrellas. Busca información sobre las dos constelaciones que se citan a continuación y después escribe un texto descriptivo. Procura que sea una descripción muy personal.
El cielo está límpido y estrellado y una luna azul cuelga sobre las lonas cubiertas de abetos. Se para a mirar la Osa Mayor. Es la única constelación cuyo nombre conoce. En el hemisferio sur hay una constelación que se llama Cruz del Sur. Se lo ha contado papá Samuel. Hace mucho tiempo los marinos navegaban gracias a esa constelación. La Cruz del Sur se puede ver desde la cubierta de un barco. En plana noche, cuando sopla un viento cálido. (Página 157)
Los días pueden llegar a ser monótonos en una ciudad con muchos bosques y poco sol, donde tu padre habla poco y se siente la soledad de una madre ausente. Y Joel inventa un mundo de sueños y desafíos para crecer. Pero la realidad de cada día se hace presente y, además de inventar historias, Joel tiene que asumir sus responsabilidades, sus amistades y su pasado.